tokyo update #2

Ha pasado una enorme cantidad de tiempo desde mi última actualización, por lo que esta será un poco más larga de lo común. El lado bueno es que viene repleta de noticias.

La primera y la más grande es que hace un buen par de semanas me enteré de que Pato-san había recibido la confirmación de su beca y estaba listo para partir. Entusiasmado por las circunstancias en las que se enteró de esto (recibió un mail de su universidad en la que se lo decían al pasar como si ya fuera algo sabido, y el tuvo que mandar un par de mails pididneo confirmación y re-confirmación sólo para enterarse de que en su universidad ya sabían pero no le habían dicho) yo decidí preguntar si alguien sabía algo porque ya había pasado la fecha en la que nos dijeron que nos iban a decir (valga la redundancia), y la respuesta de Todai fue “thank you for your inquiries and sorry for the delay in notifying the result. We are happy to inform you that your scholarship application has been approved, so we can now welcome you officially to our AIKOM program at the University of Tokyo”. Así no más. “Ah, sí, ahora que lo mencionas, tú ya estás aceptado, así que bien podríamos darte la bienvenida y dar todo esto por terminado de una buena vez”.

Habría estado más indignado si no me hubieran aceptado, pero la verdad es que la satisfacción y el alivio de saberlo me hizo olvidar el mal rato. Eso fue el 11 de julio.

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Luego de iniciar las conversaciones con la agencia de viajes, llegó la fecha de partir en un viajecito de vacaciones con la Camila y unos amigos (con los que siempre hacemos todo) a Ñilque, en el lago Puyehue, y estuvimos ahí, disfrutando del sur de Chile y de mis últimos meses en la madre patria hasta ayer, fecha en la que lleguamos a Santiago. Entre los recuerdos inolvidables que saqué del viaje, bañarnos en una piscina termal descubierta mientras nevaba encima nuestro a pleno sol tiene que ser uno de los más destacados.

Y ahora las últimas tres grandes noticias al respecto:

Primero, llegaron los documentos oficiales de la Universidad de Tokyo que incluían:

  • 1 carta del director del AIKOM que me daba la bienvenida y demases.
  • 1 cuestionario sobre mis conocimientos de Japonés.
  • 1 certificado de admisión a la Universidad de Tokyo, que será válido desde el 1 de octubre de 2006.
  • 1 certificado de obtención de la beca que incluye los montos a recibir (¥ 80.000 yenes al mes y ¥ 150.000 para el pasaje) y la duración de la misma (de octubre de 2006 a septiembre de 2007).
  • 1 lista con los nombres, sexos (13 hombres y 10 mujeres), fechas de nacimiento (yo soy el más viejo), universidades de origen y direcciones electrónicas de contacto de los 23 participantes del AIKOM que serán mis compañeros (ninguno de algún lugar de habla hispana, excepto yo).

Segundo, mi agente de viajes me confirmó un pasaje Santiago-Nueva York para el 28 de agosto y uno Nueva York-Tokyo para el 30 de agosto, por lo que tendré que pasar una noche en Nueva York. Qué penita…

Tercero, y lo más emocionante, por el grado de incertidumbre involucrado, mi computador. En el último posteo hablé de las cotizaciones de computadores para llevar a Tokyo. El elegido fue esta hermosura con ciertas modificaciones del producto estándar: tiene un procesador de 1.86 GHz, 1GB de RAM, un quemador de DVD de 8x, 80GB de disco duro y una tarjeta de video nVidia de 256MB. Todo lo que un chico como yo puede soñar. Además, viene con una práctica mochilita, un pendrive de 128MB y un mouse óptico para reemplazar los incómodos mouse de los portátiles.

Pero, ¿dónde está la incertidumbre?, dirán ustedes. Pues bien, el computador fue pedido no a través de internet, sino a través de mi hermano (que probablemente lo hizo a través de internet, es verdad, pero eso no es lo esencial) que vive en los Estados Unidos. Todo eso fue para que mi hermana, que está allá ahora de visita, lo trajera consigo, pero por una serie de malentendidos en los que no entraré ahora, el pedido se atrasó y el computador se supone que llega mañana, mientras mi hermana se vuelve pasado mañana. ¿Entienden ahora la incertidumbre? Si no alcanza a llegar el pc, entonces mi computador se queda allá y mi hermana se viene con las manos vacías. Lo bueno, sin embargo, es que de un modo u otro llegará a mí, porque si él no viene, yo iré por él. Se verá en el futuro en qué termina esta apasionante saga.

Da la impresión de que eso es todo lo que tenía que contar por el momento. Ahora a mandar mails para tener algo que contar en un muy próximo tokyo update #3 y a dormir. Nos vemos.

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