nos harás falta, mate
El 4 de septiembre pasado el mundo recibió una noticia que parecía, y sigue pareciendo, completamente imposible. Steve Irwin, el cazador de cocodrilos, había muerto, víctima de un idiota accidente que no sucede, con un animal principalmente inofensivo.
No habría podido decir lo mucho que me importaba Steve Irwin hasta que noté que se había muerto. Descansa en paz, mate. No te olvidaremos nunca.
