servidor nuevo, os nuevo
Este definitivamente ha sido un año de cambios, y al parecer, no tiene ninguna intención de quedarse tranquilo con esos cambios. A la espera de que llegue mi nueva fecha de viaje a Tokyo (así es: el viaje se pospone de nuevo, pero ahora sí sin postergación posible, para el 20 de septiembre), Matías me convenció de dos cosas que serán ciertamente significativas para Gladys y para mí: del mismo modo que me cambié de casa y me cambió la vida, me cambié de OS y de servidor (para los menos iniciados, OS es la sigla en inglés para Sistema Operativo, que es esa cosa que parte cuando se prende el computador, en la enormísima mayoría de los casos, Windows).
Como decía Jack el Destripador, vamos por partes: el servidor.
Desde hace tiempo que he tenido ganas de tener un servidor mío en donde pueda subir mis cosas y poner todo lo que necesite sin tener que depender de terceros (que es lo que he hecho hasta ahora dependiendo de los hosts gratuitos). Mientras conversaba de esto con Matías el otro día, él me ofreció convertirse en un tercero no tan tercero, es decir, en proveerme él hosting gratuito, pero sin las restricciones pelotudas de los típicos hosts gratuitos (principalmente, servicios truncados y publicidad). Ya habíamos llegado a un arreglo parecido en el pasado cuando accedí a subir las fotos de mi viaje a Perú a su computador y creé una galería de fotos que, lentamente, se ha ido llenando de otros viajes y lo seguirá haciendo (la tenía más o menos botada hasta ahora, pero con el viaje a Tokyo y la mudanza del Pingüíno Rodríguez espero que vuelva a surgir). La cosa es que, ya que ya dependía de él para la galería, pensé que cambiar el hosting de mi blog sería una buena oportunidad para empezar con mi espacio en la red y estrenar los servicios de WordPress, un programa que me había recomendado Matías Cociña (que lo usaba en delarepublica.cl), y que permite, entre otras y muy variadas y entretenidas cosas, ponerle categorías a los posteos para que sean más ordenados (así, si sólo leen esto por el viaje a Tokyo y no les interesan las divagaciones sobre computación, por ejemplo, o si están buscando posteos sobre algún otro tema en particular, las cosas serán mucho más fáciles).
Por el otro lado, ha llegado la hora de finalmente dar el salto a Linux. La idea me habia rondado por ya bastante tiempo, sin demasiadas razones más que las un poco panfletarias de que Windows es malo y Microsoft hace las cosas mal (soportadas, no me malinterpreten, en hechos concretos, pero son del mismo modo panfletarias). Es divertido que la gota que finalmente rebalsó el vaso fuera el manejo de las extensiones.
En general, la queja que yo siempre tuve con Windows, y la razón por la que me resistí mucho a cambiarme a WindowsXP y que me hizo quedarme con el engendro que es Windows 98 hasta hace unos seis meses, era que Windows trataba a sus usuarios, sin importar quienes fueran, como idiotas, o como niños en el peor de los casos. Si no me creen revisen una carpeta con archivos después de una instalación fresca de Windows y pídanle al sistema operativo que muestre los detalles de los archivos. Windows considerará mucho mejor decir que un archivo es un “Documento de Texto”, a especificar si el documento es un .txt, un .rtf o un .doc. Es verdad que todos son “documentos de texto”, pero no serviría de nada que dijera al lado de cada archivo que es un “Archivo”, por muy cierto que sea.
Hay una manera de decirle a Windows que muestre las extensiones de los tipos de documento conocidos (porque lo que hace es ocultar las extensiones que conoce), pero incluso de esa manera hay ciertas extensiones que NO va a mostrar (.shs, .lnk y .pif), y lamentablemente son extensiones ejecutables, por lo que rápidamente se han ido convirtiendo en extensiones preferidas por troyanos que llegan con nombres como mis_passwords.txt.shs o edgar_se_cae.avi.pif, que a pesar de mostrarse como mis_passwords.txt o edgar_se_cae.avi, no son ni un texto ni un video.
Yo había sido bastante paciente con Windows y sus colgadas idiotas, y su actitud generalizadamente condescendiente con sus usuarios, pero esto por alguna razón fue más de lo que pude soportar. Quizás lo que me causó ese rechazo fue que (hasta donde sé y mis búsquedas en Google revelaron) no se puede, de ninguna manera, hacer que Windows muestre esas malditas extensiones (si alguien sabe cómo, dígame por favor). Consecuencia: sale WindowsXP, entra Linux (Kubuntu), al que se le puede customizar TODO.
Así que eso: mi blog tiene nuevo hosteo en idele.org, nuevo URL (con un molesto “:8000″ cortesía del ISP pelotudo de mi hermano) , y nuevos servicios, y mi computador tiene sistema operativo nuevo, y hasta el momento, mucho mejor. Sigan revisando esto, que ahora pienso ponerle wendy. Nos vemos.
September 15th, 2006 at 2:00 pm
Blogger tiene tags en la versión beta.
En fin, ya te cambiaste, voy a tener que cambiar la feed del aKregator.