tu#12 - el segundo mes y contando

Hoy se cumplen dos meses desde que llegamos a la residencia que hemos llegado a amar (yo por lo menos) y la verdad es que es fácil acostumbrarse a vivir aquí. Las costumbres de la gente, a excepción de algunas derechamente raras, no son demasiado distitnas a las que la vida en Chile me han acostumbrado, y dentro de todo, creo que ahora puedo decir con más certeza y credibilidad que antes que los japonese y los chilenos no somos tan diferentes. No sé si puedo explicar tanto por qué me da esa impresión, pero hay algo que hace que uno se sienta más o menos en casa, y definitivamente no fuera de lugar. Hay algo extrañanemente hogareño en Japón.

Ha pasado harto tiempo desde la última vez que escribí y las dos últimas no han tenido que ver conmigo precisamente, o por lo menos no con mi vida aquí. Por eso hay un montón de cosas que contar, pero vamos por aprtes, como Jack. El fin de semana pasado fue el Komaba Sai (駒場際), que es un festival que se realiza dos veces al año en el Campus Komaba (de ahí el nombre). Durante todo el fin de semana, que además es largo para los de Todai, los distintos grupos de la universidad -sean estos círculos o clubes de los más variados tipos1- ponen stands con comida y otras cosas (había un stand de un círculo de arquería occidental en el que se podía disparar un arco a un blanco gigantesco como a un metro de distancia, por ejemplo) a la vez para promocionarse y para juntar plata. En general, eso sí, el Komaba Sai es como el momento de relajo en donde uno puede pasearse por el campus comiendo todo el dia, viendo shows de magia, escuchando recitales de la gente de la u y pasando en general un buen rato, aunque sea un rato un poco caro.

El Yumi-no-Kai (para los pavos que lo hayan olvidado, ese es mi círculo de kyudo, cuyo nombre significa literalmente algo así como “la agrupación del arco”2) había decidido poner un stand de takoyaki (たこ焼), que son unas bolitas de una masa medio misteriosa con un poquito de pulpo (たこ) y plantitas, queso a veces y en definitiva lo que uno quiera ponerle. Se hacen como en una parrilla con hoyitos que dejan convertir la masa líquida en pelotitas y se comen con mayonesa y con la misma salsa que se le echa al okonomiyaki, aunque nunca he comido eso en verdad…

img_0549-thumb.jpg

La cosa es que como los tres extranjeros (que acabo de notar que suena peligrosamente a “Los Tres Mosqueteros”) somos parte del Yumi-no-Kai, y como nos han metido en todo lo que pueden del círculo, nosotros también tuvimos que aprender a hacerlos y nos encargamos del primer turno del festival en la mañana del viernes 24. El domingo antes de ese fin de semana (con una lluvia espantosa) habíamos tenido una reunión en otra de las residencias para estudiantes de Todai (bastante más comunitaria que esta en apariencia por lo menos) en donde tuvimos una especie de crash course en la preparación de estas bolitas dichosas. Las fotos que están distribuidas en este posteo son del proceso creativo de las susodichas durante nuestro turno en el festival de la universidad. Yo no me veo porque bueno, estoy tomando las fotos.

img_0550-thumb.jpg

Como pueden ver, la preparación se hace con esas parrillas con hoyos y unos palitos que pueden ser palitos de verdad (es decir, de palo…) o de metal. Uno le pone aceite a la cosa (se forman unas pocitas en los hoyitos que al principio se ven medio asquerosillas, pero después son la papa) y de ahí la masita, que se dora con ese aceite. Mientras sigue líquido uno le echa la cosa verde y la cosa roja (tienen nombre, y probablemente gustos muy diferentes, pero no tengo idea ni de cómo se llaman ni de a qué saben por separado) y unos pichintuncitos de pulpo picado, con su espolvoreado loco de queso encimita para darle un poco de consistencia a la cosa y ayudarlos a convertirse en pelotas y a quedarse en su nueva forma una vez que la alcancen. De ahi uno se esfuerza por lograr que cada hoyito tenga su masa y que las futuras pelotas no se toquen, y cuando están lo suficientemente hechas por debajo, uno las empuja y giran solitas dejando la parte cruda para abajo y la parte recién hecha para arriba, y así, de a poquito, uno las va girando hasta que quedan hechas pelotas.

img_0551-thumb.jpg

La verdad es que son bien ricas, y las parrillas se ven tremendamente versátiles, así que estoy considerando seriamente comprarme una para hacer bolitas de todo, desde huevo revuelto a queso solo, si es que se puede. Si no, siempre puedo comer fracasos fritos, ya que como todos sabemos, todo lo frito es rico.

img_0552-thumb.jpg

Al parecer este posteo se va a tratar de pura comida, porque ya llevo lo suficiente para que sea un posteo y es medio tarde para cambiar de tema. Además, la comida da para mucho.

Hace un par de dias me entró el cargo de conciencia por comer siempre afuera en restaurantes (es fácil, rico, rápido y no demasiado caro… y eso sin contar que cerca de aquí hay restaurantes de muchas cosas distitnas, así que uno puede comer bastante variado además) y decidí que era hora de empezar a moverse con la comida propia. Ya el mes anterior había comprado arroz (5 kilos) y había probado mi arrocera donada involuntariamente por la sempai de una amiga con una comida de arrocito perro (cfr. agüita perra). Rico. Blanco, salado, medio apelotonado, pero rico.

La cosa es que con eso en mente partí a Summit, nuestro supermercado (que de hecho se llama algo más parecido a Samitto: サミット) y compré todo lo que me atreví a comprar para cocinar:

  • Huevos
  • Gyoza congeladas
  • Zanahorias
  • Dientes de dragón
  • 1L de salsa de soya
  • Repollo (pensé que era lechuga…)
  • 2 bolsas de arroz preparado congelado (con carnecita y plantitas y demases)
  • 2 Cajas de jugo de naranja
  • Kuu (la bebida que me gusta, que es sorprendentemente parecida al jugo de naranja)
  • Dumplings congelados
  • 2 Cup ramen
  • 2 Cup yakisoba
  • 1 Cuchillo
  • 1 Cuchara de palo

Lo mejor de todo es que eso me salió ¥4.144, lo que no es tanto, y me puso en condiciones de poder hacer lo que hago en este mismísimo momentísimo3: una tortilla de zanahoria con arroz. ¿Vieron que ando pulento?

Actualización: la tortilla, así tortilla-tortilla no fue, pero el resultado me sirvió para aprender un par de cosas acerca de la cocina que no había tenido oportunidad de aprender antes. Y por si eso fuera poco… quedó rico. Pronto más posteos sobre las demás cosas. ¡Hasta entonces!

img_1824-thumb.jpg

  1. Dentro de las universidades y demases japonesas, las agrupaciones de estudiantes pueden ser a grandes rasgos de dos tipos: círculos o clubes. No sé exactamente qué cosas hacen que una agrupación cualquiera sea de una clase o la otra, pero al parecer, los clubes son a la vez más serios y más oficiales que los círculos, mientras que estos últimos son más relajados y abarcan una cantidad mayor de intereses. A juzgar por eso, me da la impresión de que los clubes tienen el visto bueno de la universidad, mientras que los círculos son cualquier grupo de estudiantes, pero no sé en verdad… [volver]
  2. Ahora que lo pienso no sé si algo puede ser “literalmente algo como”. Algo dentro de mí me grita que las cosas que son literalmente algo son literalmente algo, y no literalmente algo como algo más, pero de todos modos lo voy a decir porque otra partecita de mí dice “¿y qué tanto?”. [volver]
  3. Ad honorem Divino Anticristo… [volver]

2 Responses to “tu#12 - el segundo mes y contando”

  1. Cotecita Says:

    Ayayayay!!! lo paso demasiado bien leyendo estas cosa tuyas, lindo! tan simpaticón que me selista! ¿cachaste el nivel de texto explicativo que te tiraste para dar tu receta de cocina? buenísima. Espero con ansias a que vuelvas y nos prepares todas tus delicatessen que de seguro vas a llegar cocinando. Mmmmmm.

    Acá, la vida se relaja de a poquiiiiito, estamos casi de vacaciones (algunos) y muy cerca de hartos proyectos. El mío: Bolivia. Otra vez. Nos vamos en febrero a Sta.Cruz (lado B) y la selva, + un paso por el Carnaval de Oruro, que la vez anterior no vimos por falta de plata… (tudo sube como 5 veces, por lo menos, ese fin de semana). Así que estoy absolutamente chocha, jugando a los ricos y famosos, con vuelo directo stgo-stacruz lapaz-stgo.

    ¿Cuándo te nos arrancas a alguno de esos lugarcillos del oriente? ¿Cómo vai con tu japonés? ¿qué va a pasar contigo en navidad? ¿existe? etc-etc-etc (es decir, las miles de preguntas que sabes que yo te haría)

    Muchos besos. Me acabo de dar cuenta que te estoy escribiendo casi que una carta, lo cual evidentemente no es el espíritu de estos espacios virtuales, pero qué más da: ya he demostrado tener una cultura bloggística, asiática y computacional bastante más pobre que la del resto de tu público…

    Un abrazo grandote.

  2. baboso Says:

    todo parece indicar que si hacemos lo que tenemos que hacer, para navidad yo y pato nos iriamos a shangai a pasar la navidad. nos iriamos en avion y volveriamos en barco, en un viaje que se demora como dos dias, hasta donde se. la emoción!

    el japonés ahí va. cuesta bastante, pero por lo menos puedo leer manga en su idioma original, aunque sea con dificultad… ah! quedé debiendo la dirección!

Deja tu comentario