la familia nunca sobra
Post brevísimo, sólo para contar que llegó José Tomás, sano y salvo, y nos hemos dedicado estos últimos días a recorrer Harmónica (un barrio de locales minúsculos en Kichijoji, un barrio excelente, habría que añadir…), a pasear con Chris y algunos de mis otros amigos y a explorar el mundo que es la Wii apenas uno la conecta a internet. Claro, además del F-Zero y un Super Mario World que corre sin problemas ni soplidos en sus partes privadas, no es mucho lo que podemos disfrutar de las partes más seriamente interesantes, como el canal de noticias. Saben… en Japón las cosas están en japonés…
De todos modos, es terriblemente agradeble tener familia por aquí. Y ahora tengo manjar, charqui, el Clinic de aniversario ¡y hasta pisco! (El pisco eso sí lo tengo más que nada para mis amigos, pero igual, ahí está).
En editorial todavía un posteo largo acerca de mi viaje a Singapur et al. Manténganse atentos.
March 24th, 2007 at 3:23 am
Güeeeeenaa!! Abrazos a ambos, entonces, desde los últimos días de sol santiaguinos. (Aunque, con la moda del calentamiento global, quizás hasta cuándo duren…)
Besos