sane + cups: otra taza de impresión
Saturday, August 30th, 2008
Aprestábame a imprimir, feliz con mi setup de impresión que, gracias a CUPS me permitía imprimir en mi casa desde Malawi si es que así lo quería (aunque la verdad es que nunca quise…), cuando - horror - el papel se trancó, la impresora se taimó, y de un suácate encontreme carente de la posibilidad de imprimir.
Oh, díjeme. Qué haré.
Cuento corto, tras probar lo improbable y tratar lo intratable, se tomó la decisión (triste) de jubilar mi vieja Canon BubbleJet S450, con la que se hizo el HOWTO anterior, y adquirir otra. Llega el momento en la vida de todo hombre en el que debe modernizarse, y en términos de impresora, el día había llegado. Así, después de un breve viaje a la tienda de turno, ya era el feliz acreedor de una multifuncional HP Photosmart C5280. Felicitaciones a mí.
Sin embargo, habiendo ya adquirido la impresora, era hora de conectarla y repetir con esta lo que había sido indoloro con la anterior. Apresteme entonces a ello, sin tomar en consideración los pequeños problemas que surgen, y que todo usuario de Linux tiene que aprender a amar1.
CUPS
Primero lo primero.
Como ya vimos lo necesario para montar e instalar todo el asunto a grandes rasgos, no me detendré mayormente en ello. Sobre todo porque en general, esos pasos se mantuvieron bastante iguales, y de hecho toda la instalación de la impresora se hizo utilizando el mismo servidor de CUPS de aquella vez.
Sin embargo, sí vale la pena detenerse en la facilidad que presta Hewlett-Packard en cuanto a drivers. La principal razón por la que me decidí por esta impresora y no por otra de alguna otra marca (además, por supuesto, de que era muy buena por el precio y la vendían aquí al lado de mi casa) es que era aparentemente muy compatible con el sistema en que iba a ser usada. A saber, Linux. Y de hecho, incluso existe HPLIP, que hace las cosas infinitamente más fáciles.
Así y todo, mi instalación de CUPS no quería listar la impresora correctamente (me la quería hacer pasar por una Photosmart 7150). Por suerte, todo eso se arregló instalando hpijs y hpijs-ppds, un par de paquetes usados por foomatic que traen el driver que necesitaba para la impresora en cuestión.
Después de eso, de hecho, la interfaz web de CUPS detectó por sí sola la impresora y todo parecía fácil fácil fácil.
Pero hablé demasiado luego.
Instalarla en el cliente en Linux
Decidido entonces a instalar la impresora en mi computador para poder usarla desde donde trabajo, abrí el cuadro para instalar impresoras nuevas de KDE, sólo para descubrir que - horror nuevamente - el driver de mi impresora no salía, a pesar de haberme asegurado y recontra asegurado de que había instalado los mismos paquetes en el servidor (donde funcionó) y en el cliente (en donde no funcionó). Llanto, sufrimiento, enojo.
Al final, luego de mucho intentarlo, y de llenar la lista de impresoras con impresoras temporales que no se podían borrar a través de KDE, decidí hacerlo todo a través de la interfaz web de CUPS y todo resultó como si fuera un sueño. Incluso pude deshacerme de esas odiosas impresoras fallidas y todo quedó tal como lo quería.
Como ven, no fue completamente indoloro, pero bastante. Y considerando que ESR las emprendía contra CUPS, y no contra la gente de KDE2, podemos decir con toda certeza que algunos por lo menos están haciendo bien su trabajo.
Otro escollo queda atrás. Vamos a por hacer lo mismo en los computadores con el otro sistema operativo que funcionan en esta misma red.
¿Y en las ventanas?
En Windows XP resultó ser, para mi sorpresa en verdad, bastante bastante más difícil. Supongo que esa es el fin de los últimos estertores de la idea de que en Windows todo es más fácil. Pero vamos en efecto a hacerlo para ver con qué me topé.
Al intentar hacer lo mismo que había hecho la vez anterior, todo marchó bien como los primeros dos cuadros del wizard para instalar impresoras. Cuando llegué a ese en que hay que poner la dirección de la impresora, y puse la nueva dirección de la impresora, me topé con un problema similar al que recién había tenido en Linux: el driver no venía instalado por defecto. Suspiro. Me imagino que eso me enseñará a comprar impresoras nuevas.
Pero qué suerte la mía, pensé, basta con instalar el driver que viene en el disco especialmente diseñado para Windows, que la gente de HP ha sido tan gentil de poner en la misma caja que la impresora.
Pues no.
De partida, luego de instalar el driver el wizard se quedó pegado, dejando tras de sí un cuadro inerte, casi entero pintado de blanco, y una impresora a medio crear, completamente inservible. Y por si eso fuera poco, al tratar de hacerlo de nuevo (previo reinicio del computador, recuerden, es Windows) descubrí que - más horror - el driver no salía en la lista, a pesar de que lo acababa de instalar. No me imagino que sabrán cuánto me demoré en darme cuenta de que el maldito y repulsivo driver había sido instalado por el dichoso OS en una entrada diferente que todas las demás de HP. Si estas estaban en HP, las impresoras nuevas estaban bajo Hewlett-Packard. Casi quise morir, y a esas alturas daba gracias porque era una hora en la que nadie podía oir mis improperios, lo que tenía el beneficio añadido de poder putear al computador con toda libertad.
Sin embargo, el wizard (que de mágico tenía cada vez menos) sostenía que era su deber colgarse al instalar el driver. Y de hecho, sólo hoy en la mañana, tras haber tenido una noche de sueño nada reparador3, descubrí que el asunto parece ser algo recurrente al instalar impresoras en red bajo ciertas configuraciones. La única manera en la que logré hacer funcionar el asunto fue usando el IP local del servidor al que está enchufada la impresora en vez del nombre del mismo. Supongo que por lo menos eso servirá como medida de seguridad. Ya quiero ver a alguien tratando de meterse a la impresora desde fuera.
Hecho eso, ya funcionaba bien aquí y en el resto de los computadores de la red, pero eso era sólo parte de la gracia de la impresora comprada: faltaba el scanner. Dicho y hecho, en la próxima página la otra parte de la historia: sane, saned y xinetd trabajando al unísono por usted. Vamos allá.
- Lo más amable de todo esto, en términos de que puede ser amado, es que, a diferencia de lo que sucede en otros sistemas operativos en los que me he visto enfrascado en el pasado, los problemas en Linux tienden a ser a la vez arreglables y fuente de infinito conocimiento acerca del funcionamiento de la máquina misma. No me crean masoquista: no amo los problemas per se, sino por que se acaban y porque aprendo. Y eso sí que uno tiene que amarlo, no? Además, más le vale a uno amigarse con los problemas, porque esos van a estar sí o sí, aquí y en la quebrada del ají. [volver]
- Como no quería tener ningún problema de ningún tipo, todo esto lo hice a través de KDE 3.5, tratando de adelantarme a las dificultades. En una de esas esto ya está arreglado en KDE4. En ese caso, me callo. [volver]
- Si se van a dormir a las 6:00, recuerden tomar medidas para que el sol no entre por sus ventanas a las 10:00. [volver]




